martes 13 de marzo de 2012

"Color, sonoro empeño"


La próxima exposición individual de Fernando de la Rosa, en El Puerto de Santa María, es un personal homenaje a Rafael Alberti y a la pintura.

Inauguración: 30 de marzo 2012. 20h.




Mi amigo Juan Carlos Busutil, pájaro solitario de la pintura, rara avis en la cosa esta del arte, donde se señala casi siempre al que más agita la bandera, ha escrito unas palabras para esta exposición, que me honran y exaltan la pintura y que desde aquí le agradezco.


Fernando es pintor, lo cual, aún siendo una obviedad, no deja de ser algo extraordinario en los tiempos que corren. Luís Gordillo manifestaba, no hace mucho,  que hablar de pintura resulta vergonzoso porque los pintores son un grupo menor,  y es que, en el escaparate de las vanidades del arte contemporáneo, los curators (¿habrá término más pedante?) y demás mandamases, fervientes devotos del concepto, del proyecto, de la propuesta o de la intervención la han relegado a un segundo plano. Estos entendidos están convencidos de que el lenguaje del arte contemporáneo es la palabra; la belleza les parece insustancial, vacía, falta de contenido.
La pintura de Fernando, sin embargo, se expresa a través de la belleza y lo hace abiertamente, sin disimulo. Todos podemos disfrutar de la belleza sensual, pegada a nuestros sentidos y de placer inmediato; el run run del mar, una copa de buen vino, una caricia cálida… y también podemos tener la fortuna de toparnos, como en esta ocasión, con la belleza trascendente del arte, una belleza que es fuente de conocimiento o más bien, de re-conocimiento; capaz de traer a la memoria las respuestas verdaderamente importantes, la certeza de la felicidad, la evidencia de que el ser humano es maravilloso. Y todo ello, envuelto en un halo de misterio porque ¿acaso no es misterioso el lugar recóndito en que se produce la transformación alquímica del plomo en oro, el recodo del corazón en el que una simple relación cromática se encarna en la verdad? Fernando lo hace con la mayor sencillez, reduciendo sus recursos plásticos a lo esencial; el punto, la línea y el plano, pero dotándolos de una ingenuidad sincera, que ha sido una constante en su pintura desde siempre, y de una calidez propia de sus aires malagueños. Y es que Fernando es un pintor de enorme oficio, capaz de hacer que convivan con naturalidad los colores más insospechados, creando con ellos armónicos que resuenan largamente en la retina y en el alma. Sus cuadros encierran la paradoja de la sobriedad y la magnificencia, como la muerte, como la vida.     

Juan Carlos Benigno Busutil. El Puerto de Santa María. 2012

sábado 3 de marzo de 2012

Pintando con Rafael Alberti


“...color, sonoro empeño...”  
Este verso de Alberti (tomado de “A la pintura”) da título a mi próxima exposición individual, que se celebra en El Puerto de Santa María (Cádiz) durante el próximo mes de abril. No es casual pues la referencia -y deferencia- a Rafael Alberti para poner un epígrafe a una serie de pinturas de pequeño formato, en las que el color es luz primera y última en el empeño, sonoro, del juego cromático. 
Con un poema de Rafael (“Los ángeles de la prisa”) dediqué a mis amigos en una ocasión, una serie de pinturas que reunimos juntos en una carpeta. No es la primera vez que lo hago y tampoco, claro está, es un invento mío (UT PICTURA POESIS). Sin saberlo muy bien, a finales de los 80 yo pintaba ángeles (y demonios) con la forma de vetustos muebles, poniendo a luchar la luz oleosa contra las turbias tinieblas de los posos del aguarrás. Luego los dibujaba sobre trozos de papel. Las sombras retrocedieron; los ángeles sobrevivieron. En 1994 todavía se colaban juguetones en muchas de mis pinturas de pequeño formato.

El cielo abierto I (2001)
El cielo abierto II (2001)


La venida de los versos de Alberti a mis lienzos sucedió de forma significativa cuando hizo la luz, la luz de la pintura, su aparición más clara después de aquella serie de intrincadas “calimorfosis”. Según Alberti “...El cielo abierto…”, tal y como yo lo ví una vez entrado el siglo; la luz, empujada por el aire, que trajo al color. Algunos cuadros se inspiraron en los poemas más ricos y sugerentes que yo haya leído jamás: “sobre los ángeles” y de ellos bebieron el agua y respiraron el aire: “...acelerado aire de mi sueño”. 

Acelerado aire de mi sueño (2005)
En “Invitación al aire”, encontré las justas palabras para una pequeña serie de pequeños cuadros, sin título desde hacía tres años. Mi intención al pintar estos lienzos, acariciaba el verdadero sentido de este verso, aunque eso lo he sabido después de pintarlos… “Te invito, sombra, al aire”.  (2008)

Te invito, sombra, al aire I (2009)


Te invito, sombra, al aire II (2009)


Con “Los ángeles mohosos”, tuve la nítida visión de cierta imagen persistente, que acampa a veces en el lienzo,  cuando no ronda la cabeza como un satélite: 
“Hubo luz que trajo por hueso una almendra amarga”. (2008)

















En el poema “1917”, y bajo la iluminación reveladora del Museo del Prado, Alberti se asoma al abismo de la pintura y se despereza de su adolescencia, haciendo desaparecer de su costado el “dolor de playas de amor”,  y el recuerdo de su paisaje natal (“...Yo tenía pinares en los ojos…”). De una forma casi literal, como haría un surrealista de base, ví aquellos pinares, en los ojos de unos lienzos que había pintado hacía un par de años y que su título no había llegado a decir nada acerca de mis intenciones poéticas, siendo muchas las palabras que llegué a juntar. Se llamaban “Preparativos para una propagación en regla”  o “Preparativos para una difusión controlada”. Ciertamente, yo también sufría cierta ceguera hasta que ví la luz del Prado que puso Alberti en sus poemas. Después no hubo más negro, más silencio inerte. Luego inventé la playa, sin dolores de amor en el costado, y puse la acuática luz en la suave y cálida arena del juego cromático, y en “la fingida realidad del sueño”, piso los charcos del gozo. 

Pinares en los ojos I (2009)



“Rojo” y “azul”, dos colores con los que Alberti enfatiza el lirismo de las relaciones entre el color y el ojo, entre las emociones y las sensaciones que se vierten hacia dentro en la contemplación de la pintura, y que reflejan la gran sensibilidad del poeta ante las relaciones cromáticas más sutiles. Rojo y azul, elegidos como colores que representan la dicotomía entre lo cálido y lo frío, entre el movimiento y la quietud, pero también la oposición de contrarios, como una analogía visionaria de las masas, recelosas y enfrentadas, en el mundo contemporáneo. 
Mientras me sumerjo en el coloreado magma de los pigmentos recuerdo las palabras de Alberti, quién dedica a Picasso una pregunta para la que ni el poeta ni el pintor tienen respuesta: “¿Quién sabrá de la suerte de la línea, de la aventura del color?” .

Fernando de la Rosa



"Pensad que ando perdido en la más mínima, humilde violeta" 2012


 Ver al album "Rojo Alberti" (6 pinturas)


































"Tiene el azul estático nostalgia de haber sido azul puro en movimiento" 2012


Ver el album "Azul Alberti"  (8 pinturas)




martes 7 de febrero de 2012

Áhlan wasáhlan en la sala Ibn al Jatib
























Se presentan en la Sala Ibn al Jatib de La Cala del Moral,  una selección de collages de  DAVID SANCHO, bajo el título de  Áhlan wasáhlan -Bienvenido-

Según el autor, que gusta de extraer del natural la realidad cotidiana de las bulliciosas y coloridas calles de Marruecos, Áhlan wasáhlan son las amables palabras con las que te reciben a las entradas de las ciudades, mercados, zocos…como antesala a ese mundo exótico y peculiar. Lleno de olores, colores,  contrastes y contradicciones.

Azules.
            Tierras,
                        Verdes,
                                    Rojos encarnados, amarillos y violetas.

En tablillas de pequeño formato, David Sancho recurre a los recortes de vinilos de colores planos, con claras alusiones a los gouaches de Matisse, para componer asuntos básicamente paisajísticos o bien de naturaleza muerta, en los se entrecruzan y yuxtaponen líneas, puntos y formas planas, sin perder la pista de las referencias figurativas, para situar al espectador ante el compendio de las ricas sensaciones cromáticas que sugiere a los sentidos una incursión en un zoco megrebí.

www.davidsancho.net

INAUGURACIÓN:   Viernes 10 de febrero. 21h.
10 feb – 16 mar 2011
Horario: lunes a viernes de 9 a 14h.
Tardes, previa cita: 951293501
























domingo 15 de enero de 2012

Inaugurada la exposición "Del XIX al XXI. Variaciones" en Galería Krabbe



































































Arriba os he pegado el artículo publicado en el periódico "Costa del Sol Nachrichten", firmado por Julia Huber, surgido de una entrevista personal con el autor y del que os enviaré la traducción en breve...

En el enlace, os envío la nota de prensa publicada el 19 de enero en el  diario sur digital,  y firmada por Antonio Javier López.

Una vista de la galería en la inauguración



















Fernando de la Rosa conversa con el admirado y gran pintor danés Arnie Haugen Sorensen, cuya familia conduce la galería Krabbe. (fotos: Caroline Krabbe)


La muestra, que tras la exhibición en el Ateneo de Málaga  el pasado año se ha convertido en itinerante, visitará a su término en Galería Krabbe, la nueva sala de exposiciones del Ayuntamiento de Archidona, durante el mes de marzo próximo.

lunes 2 de enero de 2012

Del XIX al XXI. Variaciones de la pintura decimonónica malagueña.

Las variaciones pictóricas de Fernando de la Rosa visitan la Galería Krabbe en Frigiliana.

Desde el próximo 19 de enero se exhibirán en Frigiliana (Málaga) una selección de las obras que Fernando de la Rosa realizó como personales interpretaciones de algunos de los más significativos cuadros del Museo de Bellas Artes de Málaga
Los cuadros, pintados en su mayoría a la encáustica, sobre cajones de embalaje, pretenden reivindicar no sólo la puesta en valor de una excelente colección de pintura del XIXcon la apertura inmediata de un museo que ha estado cerrado demasiado tiempo, sino que evidencia el interés por una revisión de la misma pintura decimonónica. 
Este museo, que permaneció cerrado desde que el MPM (Museo Picasso Málaga) se instalara en su antigua sede, la del Bellas Artes, está a punto de reabrirse en el restaurado Palacio de la Aduana.
Fernando de la Rosa expuso el pasado febrero de 2011 (ver entradas anteriores) estas obras, junto a otras sobre papel, en el Ateneo Malagueño, que se ubica actualmente en el Palacio de San Telmo, sede primigenia de la Escuela de Bellas Artes, donde diera clases D. José Ruiz Blasco y fuera alumno su hijo Pablo Ruiz Picasso.


El texto que acompaño ahora se publicó en su momento en el catálogo de la exposición del Ateneo de Málaga:



REVISITANDO A LOS CLÁSICOS Y BUCEANDO EN SUS ENTRAÑAS

Bonjour Monsieur de la Rosa


Contra la opinión generalizada que entiende que el arte contemporáneo ha matado a la pintura y por ende ha roto con su discurso histórico e historicista, es precisamente en el conocimiento y reconocimiento de la historia del arte donde han bebido los más conspicuos representantes del arte del pasado siglo y, por lo que se está viendo, también de esta presente centuria que ha sobrepasado ya su primera década.  Es verdad, como escribía no hace mucho Rosenblum, que “simultáneamente el respeto a la tradición y el deseo de su destrucción habita en las raíces mismas de nuestra herencia cultural”. Se respeta y valora lo que se conoce, y de sobra es conocido que todos los grandes pintores de los dos últimos siglos eran y son excelentes conocedores de las grandes obras de la historia del arte. Incluso para rechazar, para renegar de la tradición, hay que conocerla. Es imposible intentar empezar de cero, ex novo, y pretender sustraerse al conocimiento de lo anterior. Es verdad que hay quien ha pintado, o lo ha intentado, como un primitivo, ignorante de todo convencionalismo y todo conocimiento de lo que antes se ha hecho. Pero también es verdad que aunque se quiera conscientemente ignorar lo pretérito, lo que nos ha precedido, difícilmente puede soslayarse la memoria subconsciente de lo que somos y porqué somos.

Muchos son los casos a lo largo de la historia misma de artistas que han versionado a los clásicos, que han parafraseado la obra de los grandes. Ahí están los numerosos ejemplos, que tan bien estudiara el maestro Pérez Sánchez y luego su dilecto discípulo Benito Navarrete, de los artistas que en el Renacimiento y sobre todo en el Barroco recurrieron a las estampas sobre pinturas de los grandes para realizar sus composiciones, ya fuera utilizando  todo o alguna de sus partes. Famosa es la “Olimpia” de Manet, que versionaba, para escándalo de los bienpensantes de la época, a aquellas Venus de los clásicos, a la “Dánae” de Tiziano. Famosísimas son las versiones de las “Meninas” realizadas por Picasso, o sus homenajes a Rembrandt. Hace pocos años pudimos ver en Madrid el magnífico homenaje de Bill Viola a los clásicos del Cuatrocento Italiano o al propio Vermeer, esas realmente impresionantes versiones en movimiento cuya lentitud les confería una impronta de lírica y contenida emoción. Hay otras versiones más brutales como la de los Chapman sobre obras de Goya. Inquietantes, poéticamente inquietantes, son las fotografías de José M. Ballester sobre grandes obras de la historia de la pintura, a las que desposee de cualquier presencia humana. Menos evidentes, más sutiles, subliminales casi, existen otras miradas como la réplica de Curro González  El estudio, obra de 2008, al famoso “L’Atélier de Courbet”, que aún puede verse en la exposición de “11 a 21. Sobre la posición del espectador en la cultura visual contemporánea” del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. En fin, una pléyade de nombres y obras que sería prolijo enumerar aquí. Y es que, como decía Walter Benjamín en su archiconocido ensayo La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, “la obra de arte ha sido siempre fundamentalmente susceptible de reproducción. Lo que los hombres habían hecho, podía ser imitado por los hombres. Los alumnos han hecho copias como ejercicio artístico, los maestros las hacen para difundir las obras, y finalmente copian también terceros ansiosos de ganancias.”

No es este, ni mucho menos, el caso. Fernando de la Rosa, que interesado – según propia confesión– en la contemplación del mundo a través de la pintura, ha querido acercarse a las entrañas de estos cuadros ocultos a la admiración pública. Cuadros que forman parte de su imaginario no como artista, no como pintor, sino como persona. Pues no podemos ni debemos separar en esta cuestión ambas facetas que, al fin y cabo, conforman un todo que es el artista. No estoy en condiciones de afirmarlo, pero conociendo su antecedentes personales pocas dudas me caben de que serían bastantes las ocasiones en las que recorrería el antiguo Palacio de Buenavista observando callada y morosamente los cuadros allí expuestos –ahora celosamente guardados a la mirada del público en espera, demorada espera, del prometido nuevo museo-, deteniéndose en los detalles, en el color, en la luz, en las texturas, en la pincelada, en todo aquello que conforma la pintura. No me es difícil imaginármelo tomando notas, acercando su mirada al lienzo para escudriñar para desentrañar sus secretos últimos. Bucear, por emplear sus propios términos, entre el color, las pinceladas, el espacio, la luz, dejarse llevar por esa tendencia del arte a la autoreflexividad para mejor re-conocer. Porque reconocer es apreciar de otra forma, valorar, admirar en suma. Y revisitar es volver a conocer lo que se estima. Toda apropiación es un homenaje, un reconocimiento público.

En esta revisitación, en este reconocimiento a algunas de las obras más conocidas del almacenado Museo de Bellas Artes de Málaga, Fernando de la Rosa ha recurrido a una de sus principales armas artísticas: el dominio del color y las texturas, como bien se puede apreciar en obras – con títulos en los que también encontramos esa nota de humor y de ironía que también le caracterizan- como “La pava Afrodita”, que versiona “El juicio de Paris” de Simonet y Lombardo, o “La gran moraga” sobre el cuadro de Muñoz Degrain “Noche clara en La Caleta”. Para ello emplea la encáustica, el viejo procedimiento de origen egipcio de pintura a la cera, que atrapa la luz, modificando color e incluso forma. Y lo hace para subrayar esa naturaleza de réplica, como aquellas reproducciones kitch de los impropiamente llamados museos de cera en los que hayamos réplicas de los vivos que parecen muertas a pesar de su brillo, y réplicas de los muertos que huelen a tal.  Porque, como él mismo indica, estos cuadros, a pesar de que son excelentes obras, más parecen por su apariencia decimonónica muertos que vivos. Para más inri ha elegido como soportes cajas de embalaje -que bien podrían pasar por ataúdes- para subrayar el almacenamiento en exceso prolongado al que estos cuadros fueron y están sometidos sin que muchos aún le hayamos encontrado el sentido a esta muerte en vida, a este silencio sepulcral que señala el artista.

Junto a estas obras de gran formato, también jugando con la memoria, con el pasado en blanco y negro, se presentan en la muestra un grupo de collage o fotocollage  a los que llama “postales dilatadas” – en referencia a las expanded cards del artista americano William Wegman, cuyos famosos Weimaraner se pudieron ver hace unos años en la amenazada Fundación José Guerrero de Granada -.  A partir de postales y fotos antiguas, generalmente en blanco y negro, empleando acrílicos, barnices y lacas, genera una singular atmósfera en la que la imaginación completa pero también cambia el sentido de la imagen primera. Se trata de un juego poético, admirable, entre evocación, presencia e ilusión, cerrando así este círculo de su particular y peculiar visita a nuestro pasado decimonónico.


José Mª Luna
Director de la Fundación Picasso - Málaga-

















Arriba:
El cuadro de Enrique Simonet "...Y tenía corazón" (1890)
junto a la versión de F.dela Rosa "Disección del alma" (2010)

lunes 19 de diciembre de 2011

Felicitando la Navidad

Paz y dulces. Dulce paz.
Esta es la tarjeta navideña con la que he contribuido este año a una buena causa. Esta postal, junto a otras 22 de otros tantos artistas malagueños, la ha publicado el diario SUR de Málaga, para ayudar con su venta a financiar algunas asociaciones que se dedican a ayudar a los demás. Buen gesto y muy necesario. Feliz navidad y buen ánimo para superar las dificultades que seguro nos trae 2012.


lunes 14 de noviembre de 2011

Mecánicas Cromáticas. Series de pequeño y mediano formato en "Punto y Croma"


"Mecánica orquestada para una polinización cromática" (2009) 
Óleo sobre lienzo . 35 x 27 (serie x 9)
(la composición es aleatoria y provisional, pudiendo admitir muchas posibles combinaciones)



“Esquema para una polinización estratégica” . (2009)
Óleo sobre lienzo 46 x 27 (serie x10  -composición aleatoria-)